EXPOSICIONES COLECTIVAS (selección)

 

Colección Norte. Arte Contemporáneo. Biblioteca Central y archivo Histórico de Cantabria. 2010.
"Luces y sombras", Galería Evelyn Botella, 2010.
"Eduardo Gruber y Michael Goldberg". Galería Artline, Amsterdam, Holanda. 2010.
ARCO´2010. Galería Evelyn Botella. Madrid.
"Estancias, Residencias, Presencias". Una construcción particular. TEA, Tenerife Espacio de las Artes. Santa Cruz de Tenerife.
"Intuiciones", Colección Caja Cantabria, 2010.
ARCO´09. Galería Siboney. Santander.
ARCO´08. Galería Alejandro Sales. Barcelona.
"Play again". Exposición inaugural del nuevo espacio. Galería Evelyn Botella, Madrid.
"Beauty and Sadness". Galería Torreao Nascente da Cordoaria Nacional. Lisboa, Portugal, 2007. Industrie-und
Handelskammer. Frankfurt, Alemania, 2007.
Adquisiciones recientes. Museo ARTIUM. Vitoria.
"El arte en el dibujo. El dibujo en el arte". Fundación BBK. Bilbao.
ARCO´07. Galería Aele-Evelyn Botella. Madrid.
El siglo XX en la Casa del Siglo XV. Museo de Arte
Contemporáneo Esteban Vicente. Segovia.
Punto de Encuentro. CAB. Centro de Arte Caja de Burgos.
"Paz, Arte, Derechos Humanos", Universidad de Cantabria.Santander.
Colección Norte Arte Contemporáneo. Casa del Águila y la Parra. Santillana del Mar. Cantabria.
ARCO´06. Madrid.
"Trente ans aprés". Galería aele-Evelyn Botella. Madrid.
"El Arte Funciona. Art Works". Fundación Peter Stuyvesant, 1992. Ámsterdam, Holanda.
Fundación Miró, Barcelona. Palacio de la Lonja, Zaragoza. Museo de la ciudad, Valencia.
"Arte en Democracia" Patio Central de la Asamblea de Extremadura. Merida.
"Como metal bruñido" Asamblea Regional de Cantabria.
ARCO´05. Galería Aele-Evelyn Botella. Madrid.
Donaciones de Obra Gráfica a la Biblioteca Nacional de España 1993-1997. Madrid.
Tu papel es importante. Galería Aele-Evelyn Botella. Madrid.
Hueney. Casa de Amigos. Librería Muga. Madrid.
ARCO´04. Madrid.
Punto de Partida. Palacio de Sobrellanos. Comillas. Cantabria.
Resonancias 3.2.1.2.3 Itinerante Cantabria.
"La Idea en el Arte". Centro Cultural, Caja Cantabria.
ARCO´03. Galería Aele-Evelyn Botella. Madrid.
“30 jaar Peter Stuyvesant  Collectie: Hommage á Spinoza, 1990”. Zevenaar, Turmac.
Colección de Arte Contemporáneo "Ciudad de Pamplona".
Sala Robayera, Miengo, Cantabria.
VI Bienal de Pintura "Ciudad de Pamplona", Sala de Armas. Ciudadela, Pamplona.
"Colección Coca-Cola España", Palacete del Embarcadero y Nave Sotoliva. Santander.
Art Cologne, Galería Aele-Evelyn Botella. Colonia, Alemania.
"Aquellos 80", Casa del Águila y la Parra. Santillana del Mar, Cantabria.
"Colección de Arte Contemporáneo", Asamblea Regional de Cantabria. Santander.
"El cuarto de ser", Galería Siboney. Santander.
"Como metal bruñido", Parlamento de Cantabria, Santander.
"Ciento y… postalitas a Federico García Lorca (1989-1998)" Madrid. Málaga. Santander.
"Resonancias". Cantabria.
XVI Salón de los 16. Madrid.
"Ida y vuelta". Galería Aele-Evelyn Botella. Madrid.
Colección Arte y Trabajo. Londres, Nueva York.
"Art works", Peter Stuyvesant Foundation, Holanda-Francia-España.
Premio Lóreal. Madrid.
"Dar wat was", Galería Artline. La Haya, Holanda.
"Cuatro grabadores en el desierto". Fundación Marcelino Botín. Santander.
Museo de Teruel.
Collectie Barends, Bergkerk Kunst. Deventer, Holanda.
"IJ". Galería Aele. Madrid
Foundation Meter Stuyuesant. Exposición itinerante.
Arte Español Contemporáneo. Fundación Juan March.
Logroño, Vitoria, Valencia, Albacete, Gijón y La Coruña.
Arte y Trabajo. Madrid.
15 Maestros de la Pintura de Hoy. Granada.
Contra la Pena de Muerte. Palacete del Embarcadero. Santander.
Gran Formato. Sevilla.
FIAC´88. París, Francia.
Pintura de Vanguardia. Universidad de Cantabria.
Pintura Española Contemporánea. Colección Juan March. Museo Internacional de Arte Contemporáneo. Arrecife. Lanzarote.
Galería Artline. La Haya, Holanda.
ARCO´87. Madrid.
Pintores de Cantabria. Palacio de la Asamblea Regional de Santander.
BASEL Art´87. Basilea, Suiza.
FIAC´86. París, Francia.
I Bienal Iberoamericana de Arte Seriado. Sevilla.
"Espacio y Color". Galería Aele (Madrid), Luzán (Zaragoza) y Ciento (Barcelona).
ARCO´84. Madrid.
9ª Internacional Independante Exhibition. Yokohama (Japón).
3ª Biennale Europaische Baden-Baden Heidelberg, Alemania.
ARCO´83. Madrid.
"Silencios". Casa de Goya. Burdeos, Francia.
"Pequeñas Joyas para Grandes Museos". Sala Sur.Santander.
25 Grabadores Actuales. Universidad Internacional. Santander
ARCO´82. Madrid.
ARTEDER´82. Bilbao.
"Pintores Cántabros Contemporáneos" Centro C. de la Villa. Madrid.
"La Bahía". Galería Navedo. Santander.
Galería Fúcares. Almagro.
Arte Contemporáneo UNESCO. Burgos.
Pintura Montañesa. Torre del Merino. Santillana del Mar.
"IV Premio Blanco y Negro". Madrid.
"Grabados de Hoy" Torre del Merino. Santillana del Mar.
"La nueva Generación de la Pintura Montañesa". Galería Trazos. Santander.

EDUARDO GRUBER
Nace en Santander el 6 de abril de 1949.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES

2015
“Utopía”, Sala Rekalde. Bilbao.
2014
“Utopía”, Centro de Arte de Alcobendas. Madrid.
"Arbol genealógico de Cecilia Scott Perez", MAS. Santander.
2013
"París, cuando la ciudad aún duerme", La caverna de la luz. Santander.
"El buscador de oro",Centro de arte Caja de Burgos - CAB. Burgos.
2012
"Factor humano", Galería del Sol St. Santander.
2011
“Mayer´s Collection”, Sala Robayera. Cantabria.
"Héroes y pioneros", Galería Evelyn Botella. Madrid.
2010
"Fieras y fierezas", Galería Siboney. Santander.
2009
"El devorador íntimo", Galería Juan M. Lumbreras. Bilbao.
2008
"El perro azul", Galería Evelyn Botella. Madrid.
2007
"Gruber. La ciudad Portátil". Instalación en los jardines del
Palacio de Caja Cantabria. Santillana del Mar.
"Tijuana-Frankfurt", Galería Siboney. Santander.
"Display Windows", Galería Evelyn Botella. Madrid.
2005
"Riberas Urbanas", Palacete del Embarcadero. Santander.
Galería Alejandro Sales. Barcelona.
"París-Delhi", Galería Juan Manuel Lumbreras. Bilbao.
2004
Eduardo Gruber. Últimas Pinturas. Galería Aele-Evelyn
Botella. Madrid.
"Ciudades", Galería Siboney. Santander.
2002
Galería Juan Manuel Lumbreras. Bilbao.
"Si el espacio pensase", Galería Siboney. Santander.
2001
"UNO", Galería Aele-Evelyn Botella. Madrid.
Galería Artline. Ámsterdam, Holanda.
The Kunstrai. Galería Artline (One man show). Holanda.
2000
"Breve tratado de arquitectura", Galería Siboney. Santander.
1999
Gruber 89-99. Museo de Bellas Artes. Santander.
Eduardo Gruber-Grabados. Galería didáctica. San Vicente de
la Barquera.
1998
"Mis cuadros favoritos", Galería Aele-Evelyn Botella.
Madrid.
Espacio Caja de Burgos. Burgos.
Galería Artline. Ámsterdam, Holanda.
Galería Juan Manuel Lumbreras. Bilbao
1997
Galería Aele-Evelyn Botella. Madrid.
"Dejo el mundo encendido", Galería du Theatre du Vieux-
Colombier. París, Francia.
1996
La Casa del Siglo XV. Segovia.
1995
"Simun", Galería Siboney. Santander.
Palacete del Embarcadero. Santander.
Galería Artline. La Haya, Holanda.
ARCO´94. Galería Aele-Evelyn Botella. Madrid.
1994
Art Cologne´94. Colonia, Alemania.
Galería Aele. Madrid.
1993
Galería Artline. La Haya, Holanda.
Galería BAT. Madrid.
Art Cologne´93. Colonia, Alemania.
1992
Galería Aele. Madrid.
ARCO´92, Galería Aele. Madrid.
Galería Carmen Benedet. Oviedo.
1991
Galería Artline. La Haya, Holanda.
La casa del Siglo XV. Segovia.
1990
"Actividad ciudad portuaria", Palacete del Embarcadero.
Santander.
Sala Sur. Santander.
1989
BASEL ART 20´89. Basilea, Suiza.
Galería Aele. Madrid.
Galería Artline. La Haya, Holanda.
Art Cologne´89. Colonia, Alemania.
1988
Sala Sur. Santander.
ARCO´88, Galería Aele. Madrid.
1987
Galería Carmen Benedet. Oviedo.
1986
Galería Aele. Madrid.
Galería Espí. Torrelavega.
1985
Museo de Bellas Artes de Asturias.
Oviedo.
Fundación Marcelino Botín. Santander.
Galería Carmen Benedet. Oviedo.
Sala Sur. Santander.
1983
Casa de Goya. Burdeos, Francia.
Galería Estampa. Madrid.
Galería Aele. Madrid.
La Casa del Siglo XV. Segovia.
1982
Grupo Palmo. Málaga.
Sala Sur. Santander.
Museo de Bellas Artes. Santander.
1980
Grupo 15. Madrid.
Galería Aele. Madrid.
Museo de Bellas Artes. Santander.
Galería Espí. Torrelavega.
¿Qué se puede hacer con un papel? Galería Seiquer. Madrid.
1979
Museo de Bellas Artes. Santander.
Galería Espí. Torrelavega.
1978
Galería Simancas. Santander.
Galería Piquío. Santander.
La Casa del Siglo XV. Segovia.
Museo de Bellas Artes. Aguafuertes "Tauromaquia".
Santander.
1977
Galería Caledonia. Bilbao.
Galería Tassili. Oviedo.
1976
Galería Seiquer. Madrid.
Galería Caledonia. Bilbao.
1975
Galería Tassili. Oviedo.
Galería Piquio. Santander.
Galería José Mª Burgos. Valladolid.
1974
Galería Trazos. Santander.
1973
Sala M.I.T. Santander.
1972
Galería Isalo-Arte. Bilbao.
1971
Sala M.I.T. Santander.
1970
Sala M.I.T. Santander.


COLECCIONES Y MUSEOS

Museo Artium. Vitoria.
Museo Nacional de Arte Reina Sofía. Madrid.
Colección Fundación Coca-Cola.
Colección Caja Madrid.
Archivo Lafuente. Santander. Cantabria
Fundación Peter Stuyvesant. Ámsterdam, Holanda.
Fundación Juan March. Madrid.
CAB. Centro de Arte Caja de Burgos.
Colección Palacio de Congresos de Madrid.
Museo de Arte Abstracto. Cuenca.
Fundación Cultural Privada Fran Laurel. Barcelona.
Colección Nordtern Allgemeine Versicherung AG. Alemania.
Museo Municipal de Bellas Artes. Santander.
C.V. Colección. Santander.
Colección de Arte Contemporáneo "Ciudad de Pamplona".
Pamplona.
Congreso de los Diputados. Madrid.
Fundación Montenmedio Arte Contemporáneo. Cadiz.
Museo de Bellas Artes. Burdeos, Francia.
Colección "olor visual" Ernesto Ventós. Barcelona.
Museo de Bellas Artes de Asturias. Oviedo.
"Colección Norte" de Arte Contemporáneo. Gobierno de Cantabria.
Biblioteca Nacional. Madrid.
Ministerio de Educación y Ciencia. Madrid.
Colección Barends. Ámsterdam, Holanda.
Colección ´Los Bragales´. Santander.
Colección  Jose Mª Lafuente. Santander.
Colección Fernando Fernandez. Cantabria.
Museo Español del Teatro. Madrid.
Diputación Provincial. Santander.
Ayuntamiento de Madrid.
Pinacoteca "El Molino". Puente Arce.
Museo de la Resistencia Salvador Allende.
Colegio de Arquitectos. Santander.
Colección Iberdrola.
Cámara Oficial de Comercio. Santander.
Fondos Museo de Pintura. Santoña.
Colección Electra de Viesgo.
Ministerio de Trabajo. Colección Gráfica.
Colección Universidad de Cantabria.
Fundación Marcelino Botín.
Puerto de Santander.
Colección Caja Cantabria.
Colección Comédie-Francaise. París, Francia.
Colección Parlamento de Cantabria.
Hospital Marqués de Valdecilla. Santander.
Museo Postal y Telegráfico de Madrid.
Colegio Oficial de Arquitectos Técnicos de Cantabria.
Museo del Dibujo Julio Gavin. Larrés. Huesca.
Museo Redondo. Santander.
Premio Nacional de Escenografía "Ciudad de Oviedo",
para realizar los decorados y vestuario de la ópera "Der
Freischütz" de Carl Maria von Weber.

OBRA GRÁFICA

2011
Caja de serigrafías “El vuelo vertical del cuervo”.
Serigrafía “Viento del sur”.
2008-2010
Serigrafía "Ultramar"
Serigrafía "The un-dead"
Serigrafía "Arquitectura"
Serigrafía "S/T"
2004
Serie serigrafías gran formato.
2003
"Abstracciones" Serigrafía. Ediciones Madrigal.
2002
Trés múltiples en PVC. "Sin título".
Serigrafía "S/T".
1998
Aguafuerte, "El uno y la mitad".
1995
Tres aguafuertes. Colegio de Arquitectos de Cantabria.
1993
Carpeta aguafuertes "La Nada".
1991
Aguafuertes, "Menguante" y "Creciente".
1989
Serie aguafuertes vertical-color. Ministerio de Trabajo.
1983
Caja de aguafuertes "Semisótanos".
"Silencios". Gráfica artistas cántabros.
Gráfica Montañesa. Unión Arte.
"Canciones para una excursión en globo". Edita
Galería Estampa.
1979
Carpeta aguafuertes-collages "Desueños"
1978
Carpeta de aguafuertes "Tauromaquia"
1975
Litografías, Grupo 15.

CARTELES (selección)

29 Festival Internacional de Santander. 1980.
Salvar el litoral. Oyambre. 1985.
8º Certamen de la Moda. 1986.
Ópera "El cristal de agua fría". 1994
Cabuérniga`87. (1987-1999).
21 Vuelta Ciclista a Cantabria. 1977.
Gruber (1989-1999). Museo Municipal de Bellas Artes de
Santander. 1999.
UIMP. Santander. 1990.
ORT. Elecciones 1982.
25 Aniversario Colegio de Ingenieros de Caminos.
Santander. 2007.

VÍDEOS

"Gruber. La ciudad portátil", 2008.
"Actividad de la ciudad portuaria", 1990.
"23 minutos con Gruber", editado por RTVE. 1986.
"Incendios provocados", 1985.
"Gruber desde el negro", presentado en ARCO`84. 1984.

EDUARDO GRUBER, Biografía.

Eduardo Gruber, nace el  6 de abril de 1949 en Santander.  Es el menor de cuatro hermanos. Su padre, Francisco, era el hijo mayor de Juan Gruber, un ciudadano  de origen alemán-austriaco que vino a  España a principios del siglo XX y  que se estableció en Bilbao. Su madre, Carmen, era la hija menor de Francisco Gamechogoicoechea, eminente personaje de la intelectualidad y  cultura vasca. Es precisamente por la influencia del abuelo materno por lo que la pintura y especialmente la música,  estarán presentes desde la niñez en su desarrollo intelectual. Su madre Carmen, fue profesora de música y tanto él, estudiando violín,  como sus hermanos mayores, piano, violín y violonchelo, vivieron ese ambiente  musical que tanto le ha marcado. Pinta el primer cuadro al óleo, una vista del Eiger, a los 11 años, “ahí descubre  que las sombras en la nieve no son grises y realiza el primer degradado en el azul del cielo”.
Estudia bachiller en el Instituto de Santa Clara de Santander, ingresando a su finalización en la Escuela de Ingenieros de Caminos Canales y Puertos de Santander en el año de su apertura.  Está dos años, y como él suele decir: “fueron dos años fundamentales para saber que no podía ser ingeniero de caminos”, en ese tiempo   aprobó únicamente la asignatura de dibujo, pero  se  reafirmó  en el interés por la Geometría, que siempre había mostrado. En  junio de 1968 ingresa, al primer intento, en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, con la intención de  obligarse al aprendizaje de todas  las materias y técnicas pictóricas,  aunque decide realizar los estudios por libre y desistiendo, después de  cinco años de carrera, de realizar el último examen,  privándose, voluntariamente,  de obtener el título y  así “poder dedicarse sólo a la pintura y no a la enseñanza”. Simultanea los estudios con las primeras exposiciones.
Desde un principio siente debilidad por el óleo como material, y con él se expresará siempre en el futuro. En 1970 realiza su primera exposición en  Santander que titula “Febrero”,  y la componen óleos de pequeño formato del paisaje urbano de la ciudad. Lo vende todo. Ese éxito le decide  definitivamente,  con una “voluntad en marcha”, como fue definido en una de sus primeras críticas,  a dedicarse a la pintura.
En el 1972 se casa con Mercedes y tienen tres hijos, Ricardo, Guillermo y Tomás, y, lo que él considera relevante en su trayectoria, empiezan una aventura juntos. Después de una larga reflexión deciden quedarse a vivir en Santander,  considerando que es un buen lugar para desarrollar su trabajo por la tranquilidad y la naturaleza con la que conviven,  aún siendo consciente del aislamiento que  profesionalmente  ello  conlleva.
Durante un largo periodo que va desde 1970 a 1985, expone con asiduidad y sus trabajos evolucionan desde el realismo de sus primeras exposiciones hacia la abstracción. Un buen ejemplo de lo primero es el cuadro “Cocina” (1974), perteneciente a la serie paredes, que fue su primer trabajo en entrar a formar parte de la colección del Museo de Bellas Artes de Santander (MAS). Y es precisamente en las salas del Museo donde realiza una importante exposición en el 1979,  con cuadros pertenecientes a la serie rocas.  En esos años realiza exposiciones en Oviedo, Bilbao o Valladolid, y empieza a trabajar con la Sala SUR de Santander y con Evelyn Botella  en la Galería Aele de Madrid donde realiza la primera exposición en 1980, después de haber expuesto anteriormente en la Galería de Fefa Seiquer, también en Madrid. En este  largo trayecto iniciático, así lo considera él,  toman una importancia capital dos líneas de trabajo: el dibujo y el grabado. El dibujo aparece con personalidad propia al margen de la pintura, característica que se mantendrá en el futuro. Dibujos cercanos a la abstracción, en los que se plantea las tres dimensiones en diferentes planos horadados en la superficie  del papel. El primer dibujo de esta serie llevará un título significativo: “Estado en que dejó el rayo, la maleta de la hija del propietario de la carnicería”, (1975), que indirectamente muestra un modo de trabajar que se repetirá circunstancialmente en  años posteriores; servirse de imágenes periodísticas, y también por la ironía que a menudo acompañará su trabajo. Una serie de estos trabajos forman la primera exposición en la histórica galería “La Casa del Siglo XV” (1978), con la que seguiría trabajando en el futuro. Por otro lado, su aproximación a la obra gráfica, especialmente al aguafuerte, le hace instalar en su estudio un taller de grabado, técnica que siempre entendió como experimentación y  apostando, casi en exclusiva, por el blanco y negro. “Tauromaquia”, en el año 1978, fue su primera carpeta de aguafuertes, trabajo que ideó, por su simbólico precio, para que fuera accesible “a todo aquel que tuviera interés en ella”. Se presentaron los diez aguafuertes con sus respectivas  planchas de cobre, en el museo de Bellas Artes de Santander, y el primer día se agotó la edición de 100 ejemplares. La preparación de la carpeta le hace simultanear  durante ese periodo los grabados con  óleos y  dibujos, todos ellos mostrando un particular modo de ver el tema taurino. Poco después entra en relación con el Grupo 15 y edita la carpeta “Desueños” (1979) y  más tarde “Canciones para una excursión en globo” (1983) editada, esta, por la galería Estampa. Ambas  son  ediciones en las que la característica más destacada es, por ser poco habitual, el uso del collage en la obra gráfica.  Pero fue la edición de la caja de aguafuertes “Semisotanos” (1983), la que supuso un momento importante para su evolución pictórica y sobre todo para el trabajo dibujístico posterior. El tema  argumental de este trabajo, aún siendo imágenes abstractas, fue la violencia,  y cada uno de los aguafuertes  fue acompañado de textos de  autores como Gabriel Garcia Márquez, Fernando Savater, Daniel Sueiro, Antonio Gala, Jose Donoso o el músico Cristóbal Halfter. La realización de todo el proyecto en sí, y la relación personal y epistolar con los autores le influyó poderosamente. A partir de entonces, su interés por la obra gráfica va decayendo, aún así, en 1993, edita la caja “La nada”, compuesta por cuatro aguafuertes iluminados a la acuarela,  ya dentro de la serie de los círculos en la que se movía en su quehacer pictórico.  Concluido ese trabajo decide desmontar definitivamente el taller de grabado que tantas satisfacciones le había proporcionado.
En el año 1985  realiza dos exposiciones importantes por su envergadura, la primera en el Museo de Bellas Artes de Asturias en Oviedo y posteriormente presenta en la Fundación M. Botín la exposición titulada “Incendios provocados”. Unos meses más tarde,  estando  preparando  su participación en la FIAC de París, ocurre un hecho trascendente en su trayectoria, una espontánea reflexión en el estudio, da un vuelco, no a su pintura, sino  a su relación personal con ella. “El día que decidí dedicarme verdaderamente a la pintura, hice un descubrimiento. Supe que la incertidumbre, la duda, es la base de la creación y que se debe caminar hacia lo desconocido”, escribe a propósito de  ese momento vivido.  De los trabajos presentados en  París destaca, por ser significativo en su evolución, el óleo de gran formato “Santo y seña” (1986), donde  el color rojo es el protagonista. Cuadro  que termina en una colección de Los Ángeles.
A esa primera presencia en 1986 en la FIAC, le seguirán otras participaciones (en muchos de los casos como one man show), tanto en París como en las ferias de BASEL o de COLONIA, siempre con la galería Aele de Madrid, estando también presente, en esos años y en el futuro, en todas las ediciones de la feria ARCO de Madrid, habitualmente con la galería de Evelyn Botella, pero también en ocasiones con las galerías Alejandro Sales o Siboney. Es, precisamente, en una de las presencias en la feria de BASEL cuando la Fundación Peter Stuyvesant de Amsterdam  adquiere para su colección el cuadro “Contrazul” (200x200 cm), coincidiendo, ese mismo año, 1989, con su primera exposición en la galería Artline de la Haya, galería con la que trabajará primero en su sede de la Haya y más tarde en la de Amsterdam durante una larga etapa hasta el año 2001 en la que realizan su última colaboración.
El emblemático espacio de El Palacete de Embarcadero en Santander, acogerá en 1990 su primera exposición en él, dentro del ciclo “Actividad en la ciudad portuaria”, exposición de óleos en la que, sin embargo, destacan por su  significación futura una docena de pequeños grafitos, serie que tomará  como título el del ciclo expositivo. Esta exposición sirve de colofón a la etapa de interiores. Un año después, en 1991, con el  cuadro “Saturno y Rhea” (200x200) como obra más representativa,  sus óleos transitan sobre la idea del círculo y la esfera, extendiéndose en el tiempo hasta 1994. También con el círculo como protagonista,  realiza los dos primeros grafitos de gran formato sobre papel; “La tormenta de Saturno” (155x450 cm) y “Planetas, Satélites y Cometas” (300x300 cm), presentándoles en una exposición en la galería Aele como complemento a los óleos que simultáneamente expone en el stand de la galería en ARCO 1992. Con ese motivo se publica  un extenso catálogo, que sorprende por su diseño, con una conversación entre él y el crítico Fernando Zamanillo.
Esta década de los 90 traerá una serie de hechos en su trayectoria que quedarán señalados por su relevancia. Entre 1991 y 1994 realiza la serie de grafitos de gran formato (160x260 cm) sobre papel  que llevará el curioso título de “Dejo el mundo encendido”, frase con la que su hijo pequeño se despedía todas las noches antes de dormir dejando la lámpara, una bola del mundo, encendida. Entre los dibujos que se pueden destacar de la serie están; “Hatari” (Colección Coca-Cola) o “Summertime” (Colección CAB de Burgos). (Ver textos en el apartado dibujos de la web). En ese último año, 1994, fue seleccionado para el “XVI Salón de los 16”, donde fueron expuestos algunos de estos dibujos en las salas del antiguo Museo de Arte Contemporáneo de Madrid. Dibujos que, después de cinco años, le hacen volver al Palacete del Embarcadero con la exposición que llevará el título de la serie: “Dejo el mundo encendido” (1995).
Coincidiendo en el tiempo con todo lo anterior, tiene lugar un acontecimiento notable e influyente en los años posteriores. En 1993 recibe el Premio Nacional de Escenografía “Ciudad de Oviedo” para realizar los decorados y vestuario de la ópera “Der Freischüz” de Carl Maria Von Weber. Dirigida por Pilar Miró, con la que colaboró estrechamente, se estrenó en el ciclo de ópera del teatro Campoamor de Oviedo en 1993 e inició la temporada de ópera en el teatro de la Zarzuela de Madrid, en 1994. Una experiencia nueva que, como él suele decir:”Había asistido como protagonista a numerosas inauguraciones pero esta era la primera vez que lo hacía en un estreno”. El proyecto ganador lo realizó durante, como él comenta, dos apasionantes meses en los que “convivieron”, en constante diálogo, en el estudio, la música de Von Weber con una tormenta de ideas inspiradas por ella y por la historia “fantástica” que nos describe el libreto (Ver textos en el apartado de instalaciones-escenografías de la web).  Simultaneando  con estos trabajos de escenografía y vestuario, y  dando rienda suelta a la ironía que  muy a menudo está presente en su quehacer, prepara  una exposición fuera de lo habitual por la temática. El título, “39 coches y un avión”, define el juego que realiza con los 40 cuadros de pequeño formato que presenta en la galería BAT de Madrid en 1993.  Todo lo anterior, los dibujos de la serie “Dejo el mundo encendido”, el trabajo operístico de “Der Freischüz”, la serie de óleos “a la sombra del Etna” que expone en la galería Aele en 1994 y  las imágenes de “39 coches y un avión”, se recopilan en un  libro-catálogo que se edita  con motivo de la exposición de dibujos en el Palacete del Embarcadero.
En la primavera de 1997 realiza una exposición, trascendente por su repercusión, en la galería Aele de Madrid, en ella destacan dos cuadros de gran formato que son emblemáticos dentro  del trabajo de esos momentos: “¿Cactus?” (200x260 cm) y “No es lo que parece” (260x200 cm). El primero pasa a  engrosar los fondos del Museo Reina Sofía, mientras el segundo, imagen del cartel que años más tarde anuncia su retrospectiva en el Museo de Bellas Artes de Santander (MAS), termina en la colección particular del artista. En estos años (1997-1998), compaginando sus trabajos de “pintor” y “dibujante”, se embarca en un proyecto, de algún modo más íntimo, al indagar en lo que él denomina “mis cuadros favoritos”, no sus artistas favoritos suele aclarar, aunque siempre termina reconociendo su debilidad por Velázquez. En la serie están interpretados con grafito y, en algunos casos, collage, entre otras, obras como “Carnero con las patas atadas” de Zurbarán, “Enrique VIII” de H. Holbein, “El Duque de Urbino” de Piero de la Francesca o “Historias franciscanas” del Giotto. (Ver texto en la sección dibujos-mis cuadros favoritos de la web).
Estamos en 1998 y, a partir de ese instante, Gruber, activo lector, se abre a una pasión escondida que aparentemente poco tiene que ver con su labor artística; la escritura.  En ese año y durante los tres siguientes empieza a escribir con asiduidad, todas las noches, casi como una obligación a la que no puede resistirse, hasta terminar su primara novela, “El devorador íntimo” (1998-2001). En los años venideros escribirá una segunda,  “Cual tímido león” y desde hace un tiempo tiene entre manos la tercera, “Ópera y boxeo”. En el transcurso de los 15 años que van de 1998 a 2013 la escritura ha permanecido como una faceta secreta  en su trabajo creativo, sin mostrar interés en darla a conocer al público, pero, es la coincidencia de “universos” con los trabajos de la última serie de óleos (“Factor humano”), en que se encuentra trabajando en ese momento, lo que influirá poderosamente para que, al fin, decida aceptar la publicación de la primera de ellas “El devorador íntimo”  con la Editorial El Desvelo en  2013.
Termina la década con otro hecho interesante por su excepcionalidad. Atendiendo a una propuesta inusual; la de que un artista aporte sus ideas, diseña, a partir de 1999, en colaboración con los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Norte, los edificios (estaciones de bombeo, aliviaderos, registros etc.) que se levantan a lo largo de  los cauces en el proyecto del “Saneamiento de los ríos Saja-Besaya”, así como la imagen que le define.  Con esta colaboración  muestra, como ya había pasado anteriormente con los decorados de la ópera o como se verá  con otras actuaciones en el futuro, una  debilidad no disimulada por el trabajo tridimensional y por la arquitectura en particular. (Ver texto en instalaciones-arquitectura de la web).
Y es precisamente la arquitectura como idea la que sobrevuela sobre su obra pictórica y escultórica desde el inicio de esta nueva década. Pero, todavía, en ese tránsito, debemos hablar sobre dos piezas que por su tratamiento más orgánico  contrastan con lo que iba a venir desde ese instante, la aparición de composiciones estructuradas que darán sentido a futuras series, destacando primordialmente la de  ciudades. Estas dos piezas, “Pacífico” (260x200 cm) (Colección Norte) y “Atlántico” (200x200 cm), están firmadas en 1999. Es precisamente en ese año, casi como una despedida a la década anterior, cuando lleva a cabo una relevante exposición en el Museo de Bellas Artes de Santander (MAS). “Gruber 89-99”, fue una retrospectiva de pintura y dibujos de los diez últimos años que marcan esa década. De esta exposición se editó  un libro-catálogo que por su diseño,  el paso de los años le ha hecho ser muy demandado.  En la exposición se juntan obras, que al reunirse por primera vez hacen que su trabajo se entienda con otra perspectiva. “¿El grafito “Summertime” frente al óleo “No es lo que parece”,   mantienen una misma esencia, aun habiendo nacido en tiempos cronológicos e intelectuales diferentes?”, como dice el propio pintor: “Son obras que han salido del mismo estudio, pero que nunca hasta ese momento habían cohabitado, y que, al encontrarse, provocan, bien el enfrentamiento o bien el dialogo, pero que, de cualquier modo,  hacen reflexionar sobre los procesos que dibujan una trayectoria”. De estos años, que van del 1990 al 1999,  es conveniente  reseñar que realizó exposiciones en Amsterdam, La Haya, París, Colonia,  Madrid, Bilbao, Segovia, Burgos, Oviedo o Santander.
En el 2000  presenta en la Galería  Siboney de Santander una exposición cuyo título nos adelanta el universo en el que empieza a moverse su trabajo, “Breve tratado de Arquitectura”. Si tuviéramos que elegir una obra por ser una primera  y clara referencia de lo que iba a venir, esta  sería “La casa blanca” (200x200).
“UNO”, fue el título de la exposición que en el 2001 realizó en la galería Aele de Madrid. “Eutropía, la ciudad invisible” (260x370 cm) fue el único cuadro expuesto. El inspirarse en una reflexión de Paul Klee a la que más de una vez  ha recurrido: “¿No dijo Feuebach que para la contemplación de un cuadro es menester una silla? ¿Para qué la silla? Para que las piernas, al cansarse no perturben el espíritu”, le animó a dar protagonismo a  una silla, que en medio de la sala, animaba al espectador a sentarse en ella y tomar una actitud contemplativa y de reflexión frente al cuadro que se dejó apoyado entre dos paredes de una esquina de la galería. Es un  cuadro que puede considerarse iniciático, firmado en el mes de agosto de ese año 2001, lleva en su historia la anécdota  de parecer ser premonitorio de los acontecimientos ocurridos un mes más tarde, el 11 de setiembre. En él las estructuras y manchas que aparecen, no sólo  recuerdan el acontecimiento, sino que, por otra parte,  serán la referencia del  posterior trabajo pictórico y escultórico que realizó durante los años venideros hasta el 2008. La aparición de la palabra ciudad en su título nos da una clave de las series futuras. El primer ejemplo de ello es el cuadro “Hong-Kong” (200x200 cm) del 2002, donde combina, de forma un tanto radical, el color rojo, poco habitual en su paleta, con un entramado de estructuras en blanco y negro, que será una seña de identidad de las obras del resto de la serie.
Antes de continuar, es  oportuno señalar que en el 2001, coincidiendo con su presencia en la feria “The Kunstrai” de Amsterdam  (presente como one man show), realiza en la galería Artline, también de Amsterdam,  la que iba a ser su última exposición con la galería, después de unos años de fructífera colaboración.
Pero, quizás, si hay que destacar un hecho importante en el año 2002, fue la realización para el gran vestíbulo del nuevo Hospital Marqués de Valdecilla, de un cuadro de grandes dimensiones, “Metrópolis” (500x500 cm). Al tener desde un principio claro que quería pintarlo sobre tela y  sobre un único bastidor de aluminio, como si fuera un cuadro al uso, tuvo que trabajar en una gran nave acondicionada para ello. (Ver procesos en la web).
“Si el espacio pensase” (2002) fue el título de una nueva exposición en la galería Siboney, que bien podría entenderse como una continuación de la anterior exposición, “Breve tratado de arquitectura”, en esa misma galería, a la que dos años más tarde, ese proceso desembocó en una tercera exposición (2004), casi como un ciclo de entregas bianual. Esta última exposición llevaría el único título posible: “Ciudades”. La obra en estas tres presencias, fue, mayoritariamente, de pequeño formato, dimensiones que contrastan con los cuadros de gran formato más representativos de la serie, todos de 260x260 cm, que realiza  simultáneamente  y muestra en las diferentes ediciones de ARCO. “Amsterdam” del 2003 (Colección Norte), “Madrid” del 2004 (Colección Artium) o “Bilbao” del 2004 y “Chernobyl” del 2005, (ambos en la Colección de Caja Madrid). Dos buenos ejemplos, también, fueron los óleos de gran formato: “París-Delhi”,  que dieron título a la exposición en la galería J.M. Lumbreras de Bilbao en el 2005. Del mismo modo que, ese mismo año, el díptico “Benidorm” (200x400 cm), “Oxford” (200x160 cm) o “Pompeya” (160x200 cm) se exponen en la galería Alejandro Sales de Barcelona, dentro de la exposición que llevó el paradigmático título de “Viaje”, metáfora de su trayectoria vital y artística..
Es también  en este mismo año 2005, cuando la obra de Gruber recala por tercera vez en el Palacete de Embarcadero de Santander, con una exposición que lleva por título “Riberas urbanas”. Cuatro grandes piezas de la serie de ciudades, acompañadas por un pequeño óleo, que representa una vista del puerto, y que estuvo en su primera exposición en 1970. Esta pequeña obra, perteneciente a la colección del artista, la mostró como un detalle de complicidad con la ciudad de Santander ausente en la serie.
Llegados a este punto, conviene recalcar, aunque se ha hablado de ello anteriormente,  que toda la obra de estos años está dentro de una concepción cercana a la abstracción, con gran poder, por su constante presencia, de la geometría, pero huyendo de cualquier representación de una tercera dimensión. La designación de los nombres de las ciudades, como títulos, tiene algo de anecdótico pero, también, es el mundo interior, su experiencia o su cultura, los que aportan las claves  para “imaginar” y dar,  por las formas o colores de cada uno de los cuadros, su particular interpretación.
Como final ineludible a esta trayectoria, que se acaba, en 2007 vuelve a Siboney, pero esta vez, después de las tres presencias anteriores, para presentar, lo que podíamos denominar una “última entrega”, la exposición “Tijuana-Frankfurt”, ambos cuadros de 140x140 cm, no sólo dan título a la muestra sino que, acompañando  a cada uno de ellos, presenta una particular serie de óleos de pequeño formato, cuyos títulos, manteniendo ese sentido irónico que siempre le ha caracterizado, señalan barrios o lugares concretos de ambas ciudades. En el fondo “titular obras, sean realistas o abstractas, es una prerrogativa del artista”, ha comentado, con humor, en alguna ocasión el propio artista.
El primer dibujo de la serie “Display Windows” fue realizado en el 2006, y su título es “Rascacielos en Santillana”. Es un grafito y collage (cartón y madera) sobre papel montado sobre plancha de dibond y bastidor de aluminio de 300x300 cm. Esta técnica, montaje y tamaño serán el denominador común de los dibujos de la serie que hoy, todavía, está en marcha. A este primer dibujo le siguieron “El muro” con las mismas características en cuanto a la  técnica y tamaño, o “Buchipluma nunca ganó el derby de Kentucky” en el que, conceptualmente, conviven un cuidado dibujo realista con un collage realmente “escultórico”: un lavabo de porcelana blanca sobre el que hay un montón de paja que también reposa sobre el suelo frente al dibujo, todo ello envuelto, imaginariamente, con una gran dosis de ironía. Estas tres obras fueron realizadas en el 2006 y expuestas en la galería de Evelyn Botella en el 2007. En ese mismo año realizó el cuarto dibujo de la serie, “El blanco es el 100” (Colección Caja Cantabria).
Coincidiendo en el tiempo, cabe destacar dos hechos importantes en la trayectoria del artista; una instalación y un libro. “Gruber, la ciudad portátil”, fue una instalación en el jardín y bosque del Palacio de Caja Cantabria ubicado en Santillana del Mar (Ver texto en escultura e instalaciones de la web). La instalación la componían nueve esculturas (estructuras blancas) en forma de cubo de 4x4x4 metros, construidas, cada una,  por cuatro celosías de 4x4 metros, de madera y todas  diferentes. Cada una de las esculturas fueron ubicadas en diferentes rincones del bosque en un intencionado dialogo con la naturaleza que las rodea, bien sea un estanque, un claro en el bosque o una casa en ruinas. Nueve lugares elegidos. “La ciudad portátil” se inauguró en el verano del 2007 con la intención de mantener su espíritu de instalación “efímera”, pero se decidió prolongarla durante un año entero, al comprobar las diferentes respuestas  a los cambios que,  primero el otoño, y más tarde el invierno y la primavera, se producían en el bosque y, por extensión, en el diálogo de este con “la ciudad portátil”. La experiencia demostró que, en la mayoría de los casos, el espectador prolongaba su visita y se transformaba en “feliz paseante”. A partir de esa experiencia y durante los dos siguientes años, Gruber se dedicó al íntimo placer de realizar utópicos proyectos de instalaciones virtuales. (Ver imágenes en instalaciones virtuales de la web)
El otro hecho reseñable de este año2007, fue la edición del libro: “Eduardo Gruber. Del dibujo como pensamiento solitario”, de Miguel Fernandez Cid. El libro fue un  estudio de la trayectoria del artista exclusivamente a través del dibujo. El apartado de reproducciones se puede decir que es un compendio de toda su obra realizada en esa técnica, desde el primer dibujo de 1975 “Estado en que…”, hasta los últimos grandes dibujos de la serie “Display Windows”, pasando por las series “Dejo el mundo encendido” o “Mis cuadros favoritos”. El libro se estructura en dos apartados al margen de  las imágenes. El primero se desarrolla como un lúdico dialogo mantenido vía e-mail entre el autor y el artista durante el verano de ese año, mientras que el segundo apartado es un estudio crítico de M.F.C. sobre la obra que Gruber ha realizado con esta técnica.
Después de algunos proyectos expositivos en los que interviene en este año, como son “El arte en el dibujo. El dibujo en el arte” en la Fundación BBK en Bilbao, o “Beaty and Sadness” en Lisboa y Frankfurt. Llegamos a un año, el 2008, vital. Durante los últimos meses  del 2007, mantuvo un periodo de inactividad a cambio de horas de reflexión en el estudio. “Lo peor que le puede pasar a un artista es pintar de memoria, ser esclavo del estilo”, ha comentado en alguna ocasión. Este estado de reflexión en el tiempo, desemboca en un, para muchos, sorprendente encuentro: la figuración. Aunque, si se piensa bien, nunca fue ajeno a ella, sobre todo viendo las diferentes series de dibujos, y, como él suele manifestar: “el dibujo siempre ha ido por delante”. “El perro azul” da nombre a una exposición (2008), en el nuevo espacio de la galería Evelyn Botella. El cuadro “El perro de los Robinson” (200x260 cm), muta su nombre para dárselo a la muestra. La obra presentada tiene atisbos, ya, de lo que  ira definiéndola como lo más característico de ella. Sin negar la aparente importancia de lo narrativo, la componente reflexiva de lo que ocurre en los cuadros va tomando preponderancia. Un cuadro que refleja esa aseveración es “Ulysses” (200x200 cm) (Colección Norte) del año 2009, que se presentó en el stand de la galería Siboney en la feria ARCO de ese año. Es oportuno añadir que en esa presencia, el cuadro se vio acompañado por una obra escultórica. “La caja sensible”, es su título,  aúna reminiscencias de las tramas geométricas de las instalaciones anteriores con la “figuración” que supone el armario metálico que las contiene y, sobre todo, lo que el artista considera primordial, el conseguir, por un sencillo mecanismo de aire, que la escultura, que por sus materiales nos sugiere pesadez, sea por el contrario móvil y transmita ligereza. “La última cena” (116x232 cm), presente en ARCO del año 2010, ahonda en la nueva senda creativa, que tiene una parada importante, casi como cierre de una primera etapa; la exposición en la Sala Robayera, “Mayer´s collection”, que toma el título del cuadro más representativo de ese momento, un óleo de 200x260 cm, firmado en el 2011.
Como una certificación de la afirmación  expuesta anteriormente de que el dibujo  tiene vocación de avanzadilla, no podemos pasar por alto los dos dibujos pertenecientes a la serie abierta “Display Windows” que se presentaron en el 2011 en la que iba a ser, después de tantos años, la última exposición con la galería  Evelyn Botella, “Héroes y pioneros”. Como el resto de la serie, dibujos de  300x300 cm. Uno de ellos, “Héroes” del 2011, será un grafito que  llevara en su parte posterior una instalación eléctrica que hará brillar,  tantas bombillas, de diferentes intensidades, como personajes están representados en el dibujo. Mientras que enfrentado a él en el montaje expositivo,  estaba  “Pioneros”, también del 2011, dibujo realizado con pintura sobre un soporte de 300x300 cm que recubierto de azulejos blancos  simula una pared, instalándose  sobre ella dos fluorescentes de luz fría que completaran la obra. Obra, por otra parte, con vocación escultórica, que está diseñada para poder funcionar como pieza de pared (así se presentó) o como fondo de un gran cubo de 3x3x3 m con apariencia de frigorífico industrial en el que la pared opuesta al dibujo ejerce como puerta, estando todo su interior cubierto de azulejos blancos.
Paralelamente  al trabajo de estos últimos años descrito anteriormente, no se puede pasar por alto su vuelta a la obra gráfica, pero ahora volcado en la serigrafía, siendo su último trabajo después de muchos años,  en el 2011, “El vuelo vertical del cuervo”, un libro-carpeta de tres serigrafías intervenidas, una a una, por el artista, con grafito y pigmento licuado, cuya estampación se realiza en el taller de Erik Kirksaether, en Madrid.
El año 2012 estará  especialmente señalado en la  larga trayectoria de Gruber. Su trabajo en este año  se circunscribirá a pintar los grandes óleos de  la serie “Factor Humano”. Trabajos en los que el hecho cotidiano y la presencia, por primera vez, de la figura humana son relevantes. Del mismo modo es destacable la elección de la escala, la aparición, ahora sí, de la tercera dimensión pintada  y, especialmente, el proceso creativo, también novedoso. El boceto, nunca antes empleado en su trabajo, toma una importancia capital, en él se desarrolla un sofisticado proceso reflexivo y de debate interior, para llegar a imágenes que parecen mostrar hechos cotidianos. Una suerte de búsqueda matizada de la imagen final. En un reciente escrito de M.F.C. a este propósito, dice: “Quizá sea esa una de las características,  y de las preocupaciones, de su pintura: su carácter debatido”.
En el verano de este año 2012, realiza  una  sorprendente  exposición en la que, la galería Siboney presenta en el espacio de la galería Del Sol ST, la obra de Gruber. Un acuerdo al que llegan ambos directores y que proponen a Gruber realizar la que sería, no sólo la última exposición de la galería Del Sol ST antes de su cierre, sino, también, la última colaboración, después de años fructíferos, con la galería Siboney. La exposición llevó el título de la serie, “Factor humano” y  la componían cuatro cuadros; “Blind” del 2011, “Gun”, “Azar” y “No me ignoréis” firmados en el 2012, y todos ellos de 260x370 cm.  Es precisamente la confluencia de las dimensiones de los cuadros y  el grandioso espacio de la galería lo que hicieron que la exposición destacara por su perfecto equilibrio. Todavía, unos días después de la clausura, expone un solo día, con motivo de la fiesta de despedida de la galería, un único dibujo. ”Ya” (2012),  es el último de la serie “Display Windows”,  y es precisamente ese interés  referido anteriormente por la escala, unido a una latente ironía en muchos de sus trabajos, lo que le hace especial, al ser un grafito  de 300x300 cm en que el motivo representado, fuera de escala, es un  reloj de bolsillo.
En enero del 2013, expone en el CAB de Burgos una exposición compuesta por los cuatro óleos de la serie “Factor humano”, mencionados  anteriormente  y completada con dos nuevas obras, “Macbeth” del 2012 y “Tadeus Haenke. The outsider” del 2012-2013, ambos, como el resto de la serie de 260x370 cm. La exposición llevará por título “El buscador de oro”, metáfora que explica las búsquedas y hallazgos del pintor en el estudio. Con este motivo se editó un catálogo con textos del propio artista y de Miguel Fernandez Cid. De este texto, para terminar, podemos recoger un pequeño fragmento que resume un largo trayecto: “Confieso que Gruber me sorprende con demasiada frecuencia: por la decisión de hacerse interiormente fuerte lejos de los centros culturales más activos; por la seguridad con la que plantea una exposición de un cuadro único cuando sus colegas buscan exponer al tiempo en distintas salas; por atreverse con dibujos con la escala de las grandes pinturas; por volcarse en proyectos de difícil salida; por dedicar a una carpeta de obra gráfica el empeño de los esfuerzos más decisivos; por saber dar la medida adecuada a lo exterior; por mantenerse firme en sus principios; por atrevido y entusiasta, por no perder la pasión; por, en definitiva, tratar cada empeño con condición de último. Mi primer recuerdo se ajusta al retrato del pintor activo, y en él persiste”.
Por último, es de rigor mencionar y, como dice el artista, agradecer, que, a lo largo de su trayectoria, y fundamentalmente en las dos últimas décadas, su obra ha sido motivo de estudios críticos con textos de Aurora Garcia, Francisco Calvo Serraller, Miguel Fernandez Cid, Fernando Huici, Miguel Cereceda, Fernando Castro, Javier San Martín, Fernando Zamanillo, Santiago Amón, Juan Manuel Bonet, Gabriel Rodríguez, Santiago Olmo o Javier Barón, entre otros.

 

 

 

 

   
   
 
   
EDUARDO GRUBER. Biografía y CV del artista Eduardo Gruber.Exposiciones individuales, exposiciones colectivas, colecciones y museos, obra gráfica, videos. Dentro de la web dedicada al artista Eduardo Gruber (Santander, España; 1949), se puede encontrar un amplio apartado dedicado a su biografía profesional, a las colecciones o museos donde está su obra, así como a las exposiciones que ha realizado dentro y fuera de España a lo largo de toda su carrera , sin olvidar todo lo referente a las publicaciones sobre su obra. Inside the web devoted to artist Eduardo Gruber (Santander, Spain; 1949), it is possible to find a wide paragraph dedicated to his professional biography, to the collections or museums where his work is, as well as to the exhibitions that it has realized inside and out of Spain along all his career, without forgetting everything regarding the publications on his work.